El fantasma dibuja la postura objetivo sobre tu cuerpo, a tu tamaño. Manos y pies van más grandes: ahí es donde apuntas.
Para ver el cuerpo entero, la del celular en vertical.
Con espejo copias el lado que ves, como en una clase de baile. Sin espejo copias el lado anatómico.
Todo se queda en este navegador: el video nunca sale de esta máquina, y tu perfil —tus proporciones, tus límites y tu mejor resultado— tampoco.